¿Qué son las contracciones de Braxton Hicks?
Las contracciones de Braxton Hicks, también llamadas contracciones de entrenamiento o pródromos, son contracciones uterinas irregulares que se producen de forma esporádica a lo largo del embarazo. Fueron descritas por primera vez por el médico John Braxton Hicks en 1872. Se consideran una forma de preparación del útero para el trabajo de parto y son completamente fisiológicas.
Cuándo aparecen y cómo se sienten
Pueden comenzar desde el segundo trimestre, aunque la mayoría de las mujeres las percibe a partir del tercer trimestre (semana 28 en adelante). Se sienten como un endurecimiento del abdomen que dura entre 30 segundos y 2 minutos, sin un patrón regular. No suelen ser dolorosas, aunque pueden resultar molestas. A menudo se desencadenan por la actividad física, la deshidratación, un cambio de posición o cuando la vejiga está llena.
¿Cómo distinguirlas de las contracciones de parto?
Es importante saber diferenciar las contracciones de Braxton Hicks de las contracciones de parto verdaderas:
- Irregularidad: las de Braxton Hicks son irregulares en frecuencia e intensidad; las de parto siguen un patrón cada vez más regular.
- Intensidad: las de Braxton Hicks no aumentan en intensidad; las de parto se vuelven progresivamente más fuertes.
- Duración: las de Braxton Hicks suelen ceder al cambiar de posición, descansar o hidratarse; las de parto no cesan con el reposo.
- Localización: las de Braxton Hicks se sienten en la parte anterior del abdomen; las de parto suelen irradiarse desde la zona lumbar hacia delante.
La regla del 1-1-1
Como orientación general, se recomienda acudir al hospital cuando las contracciones siguen la regla 1-1-1: una contracción cada 5 minutos, cada una dura al menos 1 minuto, y este patrón se mantiene durante al menos 1 hora. En madres primerizas, el margen puede ser algo más amplio. Si hay rotura de aguas, sangrado o disminución de los movimientos fetales, se debe acudir sin esperar.
¿Cómo aliviar las contracciones de Braxton Hicks?
Para aliviar las molestias se puede cambiar de posición o de actividad, bebér un vaso de agua, darse un baño tibio, practicar técnicas de respiración o simplemente descansar. Si las contracciones se hacen frecuentes (más de 4-6 por hora), es conveniente consultar con la matrona para descartar un inicio de parto prematuro.
Aviso importante
Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye en ningún caso la consulta con tu matrona, ginecólogo u otro profesional sanitario. Ante cualquier duda o síntoma, acude a tu centro de salud.
Fuentes consultadas
- Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO) — sego.es
- Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME) — federacion-matronas.org