Qué son los loquios

Los loquios son el sangrado vaginal que se produce durante el puerperio (las 6 semanas siguientes al parto). Proceden del útero, que está eliminando restos de endometrio, membranas y sangre de la zona donde estaba implantada la placenta. Son normales y aparecen tanto tras parto vaginal como tras cesárea.

Cómo cambian los loquios con los días

Su aspecto cambia a lo largo de las semanas. Esta evolución es una señal de que la recuperación uterina va bien:

  • Loquios rojos (lochia rubra). Primeros 2-4 días. Sangre roja intensa, más abundante que una regla, con pequeños coágulos pequeños. Van disminuyendo progresivamente.
  • Loquios rosados o serosos (lochia serosa). De los días 4-5 hasta aproximadamente el día 10. Color rosa, marrón claro o rosado. Menos cantidad.
  • Loquios blancos (lochia alba). A partir de la segunda o tercera semana hasta las 4-6 semanas. Color amarillento o blanquecino. Cantidad muy escasa.

No todos los cuerpos siguen el calendario de forma exacta. Es normal que un día sean algo más abundantes tras un esfuerzo, tras una toma de pecho intensa o al levantarse por la mañana. Lo que debe preocuparte es un cambio brusco hacia más cantidad, rojo vivo o mal olor cuando ya estaban en su fase serosa o blanca.

Duración habitual

Los loquios duran entre 4 y 6 semanas en la mayoría de mujeres. Pueden prolongarse algo más tras cesárea o embarazos múltiples. Pueden ser algo más abundantes si das el pecho porque la succión estimula contracciones uterinas que favorecen la eliminación.

Diferencia con la regla

La primera regla tras el parto no son loquios. Suele aparecer a partir de las 6-8 semanas en mujeres que no dan el pecho, y puede tardar varios meses en mujeres que amamantan de forma exclusiva (amenorrea de la lactancia). Tiene el aspecto habitual de una menstruación y se distingue porque ya han desaparecido los loquios durante un tiempo.

Señales de alerta

Acude a urgencias o llama a tu matrona si:

  • El sangrado empapa más de una compresa maxi por hora durante más de dos horas seguidas.
  • Los coágulos son del tamaño de una pelota de golf o mayores.
  • Vuelve el rojo intenso tras haber pasado ya a rosado o marrón.
  • Aparece mal olor fuerte, fiebre o dolor abdominal.
  • Apareces mareada, muy pálida, con palpitaciones o con sensación de desmayo.

Estas señales pueden indicar una hemorragia puerperal tardía o una infección uterina (endometritis), ambas tratables pero que requieren valoración rápida.

Cuidados básicos durante los loquios

  • Usa compresas de algodón; nunca tampones ni copa menstrual hasta que los loquios hayan cesado por completo.
  • Cambia la compresa cada 3-4 horas para reducir el riesgo de infección.
  • Lava con agua la zona perineal tras cada deposición. Seca con toques, sin frotar.
  • Evita los baños de inmersión hasta la revisión puerperal. Ducharse sí está permitido desde el primer día.
  • La primera relación sexual con penetración no se recomienda hasta que hayan terminado los loquios y desaparecido las molestias. En la visita puerperal se valorará el momento adecuado.

Aviso importante

Este artículo tiene carácter informativo y no sustituye la consulta con tu matrona. Matrona.app es un recurso informativo basado en fuentes oficiales españolas; no está supervisado clínicamente por una matrona colegiada.

Fuentes consultadas

  • Ministerio de Sanidad. Guía de atención al parto normal y al puerperio.
  • Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO). Protocolos de puerperio.
  • Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME).